El municipio prevé recursos para el tratamiento de residuos y aguas residuales, la protección de fuentes de agua y acciones de prevención ante posibles eventos climáticos extremos.
El Gobierno Autónomo Municipal de Tarija prepara su POA 2027 con una agenda ambiental centrada en la gestión de residuos, el saneamiento, la protección de las fuentes de agua y la prevención frente a posibles eventos climáticos extremos.
El secretario de Medio Ambiente, Fernando Castellanos, informó a El Faro: Periodismo, Ambiente e Innovación que entre las principales prioridades está la continuidad de la segunda fase del Complejo de Tratamiento de Residuos Sólidos de Pampa Galana, con una inversión superior a Bs 4 millones. El proyecto contempla la ampliación de celdas, una destinada a residuos peligrosos y nuevas piscinas para el tratamiento de lixiviados.
El municipio también prevé alrededor de Bs 2 millones para culminar la segunda fase de la planta de tratamiento de aguas residuales industriales del matadero, con el objetivo de mejorar el tratamiento de estos efluentes.
Otro proyecto estratégico es Cabeza de Toro, para el cual, según Castellanos, ya se habrían cumplido las exigencias planteadas por la CAF y estaría pendiente la firma del convenio que permita avanzar hacia la licitación. La expectativa es que este paso pueda concretarse entre finales de septiembre y comienzos de octubre.
Asimismo, se anunció la próxima puesta en funcionamiento de la planta de tratamiento de lodos fecales de San Jacinto, infraestructura que busca reducir la contaminación que llega al entorno del lago.
En materia de agua, el municipio contempla Bs 500 mil para fortalecer la protección de áreas estratégicas, principalmente la Reserva Biológica Cordillera de Sama, mediante equipamiento y recursos para vigilancia. Castellanos también planteó la necesidad de impulsar nuevas medidas legales para proteger áreas de recarga hídrica frente al avance urbano.
Finalmente, el municipio prepara un foro sobre el posible comportamiento de El Niño, con participación de especialistas y autoridades nacionales. El objetivo es generar información que permita anticipar escenarios de sequía, lluvias intensas, tormentas o granizadas y orientar especialmente al sector productivo.
Por ello, el municipio prevé convocar a especialistas y solicitar información al SENAMHI y al Gobierno nacional para contar con escenarios más claros.
La información será particularmente importante para el sector productivo, ya que permitirá analizar posibles impactos sobre los calendarios agrícolas y tomar decisiones respecto a los períodos de siembra.
El objetivo es que las instituciones, productores y población puedan anticiparse a los riesgos y no limitarse a responder cuando los eventos climáticos ya hayan ocurrido.
La agenda ambiental 2027 busca, según la autoridad, avanzar de la atención de problemas históricos hacia una política de prevención, protección del agua y adaptación frente a los nuevos riesgos climáticos.
Los proyectos anunciados muestran que la agenda ambiental municipal para 2027 estará marcada por dos grandes desafíos: resolver problemas históricos de contaminación y fortalecer la prevención frente a nuevos riesgos ambientales y climáticos.
El tratamiento adecuado de los residuos, la gestión de aguas residuales y la protección de las fuentes de agua están directamente vinculados con la salud de la población y la conservación de los ecosistemas.
Al mismo tiempo, la posibilidad de escenarios climáticos más extremos obliga a mejorar los sistemas de información, planificación y respuesta.

