UN HELADO ELABORADO CON LARVAS AMAZÓNICAS: LA INNOVADORA APUESTA DE LA UMSA PARA IMPULSAR ALIMENTOS SOSTENIBLES Y DE ALTO VALOR NUTRICIONAL

Un proyecto de investigación de Ingeniería Química transforma una larva consumida ancestralmente en la Amazonía boliviana en un alimento funcional con potencial para generar empleo, fortalecer el emprendimiento y promover una producción sostenible.

La investigación científica desarrollada en la carrera de Ingeniería Química de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) está demostrando que la innovación también puede surgir de los saberes tradicionales. Un equipo de docentes e investigadores, junto al tesista Suxo Huarcasi, logró desarrollar un helado enriquecido con harina obtenida de la larva del insecto conocido como tuyu tuyu, una especie amazónica reconocida por su alto contenido de proteínas y nutrientes.

El proyecto busca industrializar un alimento que forma parte de la dieta de comunidades del norte del departamento de La Paz, donde las larvas son consumidas tradicionalmente fritas con arroz. A través de un proceso de liofilización, los investigadores convierten la larva en una harina rica en proteínas que posteriormente es incorporada a un helado de crema, manteniendo los estándares de inocuidad y calidad establecidos por las normas nacionales.

«Lo que buscamos es ofrecer un producto innovador que incremente el valor nutricional de un alimento de consumo masivo como el helado, haciéndolo más atractivo para niños y adultos», explicó el ingeniero Rafael García, docente investigador del área quien forma parte del equipo de investigación.

El tesista Jorge Suxo Huarcasi señaló que la iniciativa nació con el propósito de desarrollar un producto novedoso utilizando recursos propios de Bolivia.

Según explicó, los análisis realizados muestran que la larva contiene aproximadamente un 20 % de proteína, además de carbohidratos, minerales y vitaminas que se conservan gracias al proceso de liofilización.

«La idea fue innovar con un producto nuestro, utilizando un recurso existente en la Amazonía boliviana y transformándolo en un alimento amigable para el consumidor. En lugar de presentar directamente la larva, la incorporamos como harina en un helado cremoso con pulpa de durazno, logrando un producto agradable y altamente nutritivo», indicó.

El investigador añadió que el proyecto también considera criterios de sostenibilidad para evitar impactos negativos sobre la naturaleza, promoviendo el manejo responsable de la especie y tomando como referencia las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, organismo que impulsa el consumo de insectos como fuente alternativa de proteína en diferentes regiones del mundo.

Para el director de la carrera de Ingeniería Química, Jorge Vázquez, este tipo de investigaciones representan una alternativa frente a los desafíos alimentarios y ambientales actuales.

Explicó que la producción de proteínas provenientes de insectos requiere menos espacio y genera un impacto ambiental significativamente menor que la ganadería tradicional, reduciendo la presión sobre los bosques, el consumo de recursos naturales y las emisiones asociadas.

«Este tipo de iniciativas muestran que es posible desarrollar alternativas sostenibles utilizando la biodiversidad del país sin afectar los ecosistemas, siempre bajo criterios de manejo responsable», afirmó.

El docente e investigador Luis Chávez, tutor del proyecto, destacó que la universidad busca transformar las investigaciones en oportunidades reales de desarrollo económico.

Según explicó, la industrialización del tuyu tuyu podría impulsar toda una cadena productiva que incluya el cultivo de palmeras hospederas, la crianza controlada del insecto, centros de acopio y plantas de procesamiento, generando empleo en las regiones amazónicas e incluso oportunidades de exportación.

Además, adelantó que la universidad ya trabaja en nuevas investigaciones para incorporar otros insectos comestibles en productos como chocolates gourmet y alimentos funcionales, ampliando las posibilidades de innovación alimentaria.

Más allá del desarrollo tecnológico, la iniciativa busca formar profesionales capaces de crear empresas y generar empleo.  «Nuestro objetivo no es que los estudiantes salgan únicamente a buscar trabajo, sino que se conviertan en emprendedores capaces de crear industrias y abrir nuevas oportunidades para otros profesionales», destacó Jorge Vázquez.

Mientras tanto, el joven investigador Jorge Suxo afirmó que el helado ya fue presentado en distintas actividades y obtuvo una respuesta positiva del público.

«Las personas que lo prueban destacan su sabor, textura y cremosidad. Incluso ya estamos recibiendo consultas y pedidos para su futura comercialización», comentó.

Con proyectos como este, la UMSA demuestra que la investigación científica puede transformar recursos locales en soluciones innovadoras, impulsar el emprendimiento y abrir nuevas oportunidades para una producción más sostenible basada en la riqueza natural de Bolivia.

Aquí nuestra entrevista completa.

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