Tras dos décadas de vida, Lucas, el emblemático jaguar del Bioparque Urbano de Tarija, falleció recientemente dejando un profundo vacío entre los trabajadores del recinto y la comunidad que lo vio crecer. Carlos Cruz, guardafauna del bioparque, compartió su emotiva experiencia junto al felino en una entrevista en el programa El Faro, relatando cómo su vínculo con Lucas marcó su vida personal y profesional.
“Era más que un animal silvestre. Con el tiempo se generó un apego que no esperábamos. Cuando llegábamos con la comida, él nos reconocía, se acercaba a la malla antes de comer, como agradeciendo”, recordó Carlos, visiblemente conmovido.
Lucas vivió 20 años en el bioparque, alcanzando el promedio máximo de vida de un jaguar en cautiverio. Su carácter juguetón y más sociable que otros felinos lo convirtió en una figura entrañable para visitantes y trabajadores. “Era un animal especial. Todos los animales son importantes, pero Lucas tenía algo distinto”, añadió.
Durante la entrevista, Carlos relató también momentos tensos, como una ocasión en la que un panel de su jaula se desplomó tras una tormenta, permitiendo que el jaguar quedara libre en el recinto. Gracias a la calma y coordinación del equipo, lograron reinsertarlo sin consecuencias graves.
Lucas no solo representaba la majestuosidad de su especie; también se convirtió en símbolo de educación ambiental para cientos de familias tarijeñas. Según Carlos, muchas personas se sorprendían al ver felinos en cautiverio, cuestionando su liberación. “Lamentablemente, no se los puede reinsertar en la vida silvestre porque todos han nacido en cautiverio. No sobrevivirían solos. Ya están adaptados a vivir bajo cuidado humano”, explicó.
La entrevista cerró con una reflexión sobre la tenencia ilegal de animales silvestres. Carlos hizo un llamado urgente a no mantener especies nativas como mascotas. “Los tienen de bebés, pero cuando crecen ya no pueden cuidarlos y los traen al bioparque. Es una situación muy frecuente y peligrosa”.
Lucas fue enterrado dentro del recinto, aunque los detalles fueron manejados por otra área del bioparque. Su historia, sin embargo, queda viva en la memoria de quienes compartieron su vida, como Carlos, quien concluyó: “Esta experiencia me enseñó a respetar aún más a los animales. Cuidar a Lucas me cambió la mirada sobre la naturaleza”.
El Bioparque Urbano de Tarija continúa abierto al público, invitando a la población a conocer y reflexionar sobre la importancia de proteger nuestra fauna silvestre desde el respeto y la educación.
Escucha la entrevista completa en nuestro canal de YouTube: @Elfarodeglobalhttps://www.youtube.com/watch?v=DGILNHBrDRE

