La norma permitirá gestionar cooperación y recursos para fortalecer el trabajo de 235 bomberos voluntarios del departamento, en un contexto marcado por la temporada seca y el incremento del riesgo de incendios forestales.
Tarija dará un paso histórico en el fortalecimiento de la gestión del riesgo con la promulgación de la primera Ley Departamental para Bomberos Voluntarios de Bolivia, una normativa que busca dotar de herramientas legales al Gobierno Autónomo Departamental para gestionar cooperación nacional e internacional destinada a fortalecer el trabajo de los cuerpos de bomberos voluntarios.
La ley será promulgada este miércoles por la Gobernación de Tarija, tras más de dos años de trabajo impulsado por la Coordinadora Departamental de Bomberos Voluntarios (Codevol Riesgos) y las distintas asociaciones de bomberos del departamento, que recientemente consolidaron la Federación Junta Departamental de Bomberos Voluntarios de Tarija.
El director de Codevol Riesgos y presidente de la Federación, Henry Rivera, destacó que la normativa no establece una obligación económica directa para la Gobernación, sino que crea las condiciones para acceder a financiamiento, equipamiento y cooperación de organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales e instituciones públicas y privadas.
«No hemos pedido que la Gobernación nos dé dinero porque conocemos la realidad económica que atraviesa el departamento. Lo que buscamos es que tenga las herramientas para gestionar ayuda que fortalezca a los bomberos voluntarios», explicó en la entrevsita en el porgrama El Faro de Radio Global.
Actualmente, la Federación reúne a 235 bomberos voluntarios distribuidos en Tarija, San Lorenzo, Bermejo, Villa Montes y Caraparí, quienes cada año participan en la atención de incendios forestales, rescates y otras emergencias, muchas veces financiando con recursos propios el combustible, mantenimiento de vehículos, compra de herramientas y equipos de protección.
Rivera recordó que no existe una «temporada de incendios», sino una temporada de sequía y quemas que, cuando no son controladas, terminan convirtiéndose en incendios forestales de gran magnitud.
En ese sentido, afirmó que la nueva norma llega en un momento clave para fortalecer la prevención y la capacidad de respuesta de los equipos voluntarios, especialmente ante el incremento de eventos extremos asociados al cambio climático.
Además, anunció que Tarija compartirá el modelo de esta legislación con otros departamentos del país que ya manifestaron su interés en replicarla.
Reconocer el trabajo del voluntariado
Uno de los aspectos que también busca impulsar la ley es generar mejores condiciones para quienes ejercen el voluntariado de riesgo.
Según Rivera, muchos bomberos enfrentan dificultades para conservar sus empleos o continuar sus estudios cuando deben ausentarse para atender incendios forestales durante varios días.
«La idea es coordinar para que las instituciones y empresas que cuentan con bomberos voluntarios reconozcan ese servicio y no represente un perjuicio para su fuente laboral o sus estudios», señaló.
El dirigente recordó que detrás de cada emergencia existe un importante esfuerzo físico, técnico y emocional. Los brigadistas reciben capacitación especializada para combatir incendios en zonas de serranía, donde deben ascender durante horas cargando mochilas con hasta 20 litros de agua y herramientas, enfrentando altas temperaturas y condiciones extremas.
«No buscamos reconocimiento personal. Nuestra misión no es solamente apagar incendios; nuestra misión es regresar sanos y salvos con nuestras familias», expresó.
Llamado a la prevención ciudadana
De cara al inicio de la época seca, los bomberos también hicieron un llamado a la población para extremar las medidas de prevención.
Rivera explicó que gran parte de los incendios de gran magnitud registrados en el departamento se originan por quemas de basura mal controladas, fogatas abandonadas, colillas de cigarrillo o prácticas imprudentes durante actividades recreativas en áreas naturales.
Por ello, instó a quienes visitan el campo, ríos y serranías a recoger sus residuos, apagar completamente cualquier fuente de calor y evitar acciones que puedan desencadenar incendios.
Asimismo, pidió a las autoridades municipales sumarse al proceso mediante la aprobación de normativas locales que fortalezcan a los cuerpos de bomberos voluntarios.
Rivera también advirtió que muchos bomberos voluntarios enfrentan dificultades para acceder o mantenerse en un empleo debido a su labor de servicio. Según explicó, algunas empresas, instituciones e incluso centros de formación prefieren no contratar o ponen obstáculos a quienes forman parte de cuerpos de bomberos voluntarios, al considerar que las emergencias pueden obligarlos a ausentarse de sus funciones durante varios días. Por ello, la nueva ley busca promover mecanismos de coordinación que garanticen la estabilidad laboral y académica de quienes arriesgan su vida de manera desinteresada para proteger a la población.
Finalmente, agradeció el respaldo permanente de la ciudadanía, cuyas campañas solidarias permiten sostener gran parte del trabajo voluntario.
«Todo lo que la población aporta vuelve convertido en servicio para proteger vidas, comunidades y nuestros ecosistemas», concluyó.

