UNIVERSIDAD JUAN MISAEL SARACHO SE SUMA A LA FORMACIÓN DE «DOCTORAS DEL SUELO» PARA FORTALECER LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN TARIJA

Especialistas advierten que la degradación de los suelos afecta a todos los municipios del departamento y destacan que la capacitación de productores y productoras es una herramienta clave para restaurar la fertilidad de la tierra y mejorar la producción agrícola.

La degradación de los suelos es uno de los principales desafíos ambientales y productivos que enfrenta Tarija. Frente a esta problemática, la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) anunció su incorporación al programa internacional «Doctoras y Doctores del Suelo», una iniciativa impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que busca fortalecer las capacidades de productores rurales mediante un modelo de aprendizaje práctico y comunitario.

Durante una entrevista concedida al programa El Faro: Periodismo, Ambiente e Innovación, el ingeniero forestal y especialista en suelos, Linder Espinoza, explicó que esta iniciativa forma parte del Programa Global de Doctores del Suelo, promovido por la Alianza Mundial por el Suelo de la FAO, cuyo objetivo es mejorar la gobernanza, conservación y restauración de los suelos para garantizar la seguridad alimentaria.

«Es una capacitación de productor a productor, de agricultor a agricultor, donde el aula es la propia finca. Se aprende haciendo, utilizando los recursos disponibles en cada comunidad», explicó el docente universitario.

Espinoza señaló que la degradación de los suelos es un problema global que también afecta a Bolivia y al departamento de Tarija. Explicó que prácticamente todos los municipios presentan distintos niveles de deterioro ocasionados por procesos físicos, químicos y biológicos.

Uno de los fenómenos más frecuentes en el Valle Central y en las zonas de montaña es la erosión hídrica, responsable de la pérdida gradual de la capa fértil del suelo, así como de nutrientes y materia orgánica, reduciendo la productividad agrícola.

«Muchas veces los productores se han acostumbrado a ver ese estado del suelo y piensan que es normal, cuando en realidad existe una pérdida constante de calidad que termina afectando los rendimientos de los cultivos», afirmó.

Uno de los aspectos más destacados del programa es el liderazgo de las mujeres rurales. En la subcuenca del río Camacho, en el municipio de Padcaya, más de 150 mujeres ya fueron capacitadas como «Doctoras del Suelo», convirtiéndose en promotoras de prácticas sostenibles dentro de sus comunidades.

Para Espinoza, el protagonismo femenino representa una fortaleza del programa debido a su estrecha relación con la producción de alimentos y la economía familiar.

«Las mujeres viven diariamente la realidad de la seguridad alimentaria y conocen las necesidades de sus familias. Por eso su participación resulta fundamental para promover mejores prácticas de manejo del suelo», sostuvo.

El especialista añadió que las metodologías utilizadas son sencillas, prácticas y accesibles para toda la familia, permitiendo involucrar también a jóvenes, niños y otros productores en la conservación de este recurso esencial.

La Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales de la UAJMS, a través de las carreras de Agronomía, Ingeniería Forestal y Medio Ambiente, participará activamente en la formación de nuevos promotores.

Según explicó Espinoza, la estrategia contempla capacitar inicialmente a estudiantes provenientes del área rural, quienes posteriormente replicarán los conocimientos en sus propias comunidades.

«Tenemos muchos estudiantes que provienen de familias productoras y conocen de primera mano la realidad del campo. Ellos serán un puente importante para llevar estas prácticas a sus municipios y fortalecer el trabajo comunitario», indicó.

El docente destacó que esta labor se alinea con las funciones de la universidad en materia de docencia, investigación y extensión universitaria, además de generar información científica útil para enfrentar los problemas de degradación de los suelos.

Durante la entrevista, Espinoza recordó que Bolivia cuenta con políticas nacionales orientadas a combatir la degradación de tierras y explicó que la prioridad debe ser conservar los suelos que aún mantienen buenas condiciones productivas.

«Es mucho más económico y efectivo proteger los suelos sanos que intentar recuperar aquellos que ya presentan procesos avanzados de degradación o desertificación», afirmó.

El especialista explicó que las políticas nacionales establecen tres niveles de intervención: prevenir el deterioro de los suelos productivos, controlar los procesos de degradación existentes y, finalmente, restaurar aquellos terrenos que ya presentan daños severos.

En este contexto, resaltó que programas como «Doctoras del Suelo» constituyen una herramienta estratégica para fortalecer la resiliencia de las comunidades rurales, mejorar la productividad agrícola y contribuir a la seguridad alimentaria del departamento y del país.

Finalmente, Espinoza destacó que la producción agrícola tarijeña, que incluye uva, vino, frutas y hortalizas, abastece tanto al mercado local como a otras regiones de Bolivia, por lo que conservar la fertilidad de los suelos resulta esencial para garantizar la sostenibilidad de estas actividades productivas en el largo plazo.

Mira la entrevista completa.

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