EL JUCUMARI AMPLÍA SU PRESENCIA EN LOS VALLES CRUCEÑOS Y REFUERZA SU PAPEL COMO ESPECIE CLAVE PARA LA CONSERVACIÓN

El oso andino o jucumari (Tremarctos ornatus), única especie de oso en Sudamérica, vuelve a registrar presencia en zonas de los Valles cruceños donde no se realizaban estudios desde hace más de 25 años. Así lo informó la bióloga Viviana Albarracín integrante del Programa de Conservación del Jucumari en Bolivia, en una entrevista reciente, donde destacó avances en monitoreo e investigación.

El jucumari habita en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, y en el país se distribuye en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija.

“Es el único oso de los ocho osos del mundo que habita en Sudamérica. En Bolivia lo encontramos en varios departamentos y actualmente estamos retomando investigaciones en zonas donde hace 27 años no se estudiaba la especie”, explicó.

En los últimos tres años, el programa amplió su trabajo hacia los municipios de Samaipata, Mairana y Comarapa, en los Valles cruceños, donde se están instalando cámaras trampa para evaluar el estado actual de la población.

“No son nuevos registros, es parte de la distribución del oso. Pero hace más de 27 años que no se estudiaba en esa zona. Estamos investigando qué está pasando con esa población y hemos encontrado presencia”, precisó.

El jucumari se encuentra en estado vulnerable debido principalmente a la pérdida de hábitat, actividades extractivas y efectos del cambio climático.

“Actualmente el oso está en estado vulnerable. La pérdida de hábitat continúa, las actividades mineras han influenciado bastante y también el cambio climático”, señaló.

Además, recordó que en 2021 se registraron casos de mascotismo, con crías separadas de sus madres en el municipio de Mairana, lo que motivó campañas de sensibilización y la realización del Festival del Oso Andino, que ya va por su quinta versión.

“Impulsamos estos espacios para evitar que las crías sean separadas de sus madres. Muchas veces se decía que estaban abandonadas, pero eso no ocurre en vida silvestre”.

Las crías permanecen entre dos y tres años junto a su madre, periodo en el que aprenden habilidades esenciales para sobrevivir.

“Aprenden a trepar, a buscar su alimento, a nadar y todo lo que un oso necesita en la vida adulta”.

¿Son peligrosos los osos?

La especialista aclaró que el oso andino es mayormente omnívoro, con dieta predominantemente vegetal, lo que influye en su comportamiento generalmente evasivo frente a humanos.

“Cuando ve a los seres humanos tiende a escapar. Hace señales de advertencia para que no se acerquen. El problema surge cuando se lo molesta o se invade su espacio”.

Recordó que los ataques son excepcionales y generalmente ocurren cuando el animal se siente amenazado.

Especie paraguas: proteger al oso es proteger el bosque

El jucumari es considerado una “especie paraguas”, es decir, su protección implica la conservación de amplios ecosistemas y otras especies.

“Cuidarlo es cuidar nuestros bosques, nuestras aguas y nuestro futuro. Donde hay agua hay vida. Al proteger al jucumari estamos conservando también a muchas otras especies más pequeñas”.

Fotografia de referencia: Festival de Conservación del Oso Andino Santa Cruz

En vida silvestre, el oso andino puede vivir entre 22 y 25 años, mientras que en cautiverio puede alcanzar los 35 a 37 años.

Invitación a la conservación

Finalmente, la bióloga invitó a la población a sumarse a las actividades de sensibilización y a conocer más sobre la presencia del oso andino.

“El oso andino no solo es una especie emblemática, es un boliviano más. Proteger al jucumari es proteger a Bolivia”.

Asimismo, anunció la realización del primer Festival de Conservación del Oso Andino en Santa Cruz, el 27 de febrero y es organizado junto al Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, con el objetivo de informar y sensibilizar sobre la presencia de la especie en los Valles cruceños.

En Tarija, la conservación del jucumari también cuenta con investigaciones lideradas por especialistas locales, que trabajan con comunidades en estrategias de coexistencia y desarrollo económico vinculado a la protección de la biodiversidad.

Fotografías: Gentileza Viviana Albarracín

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