En una articulación interinstitucional que promueve la sostenibilidad urbana, WWF, la Embajada de Suecia y el Gobierno Municipal de Tarija están implementando un proyecto de rehabilitación, equipamiento y conservación de áreas verdes en seis barrios de la ciudad: San Antonio, Catedral, Aranjuez, La Huerta, Valle Hermoso y Senac.
La iniciativa busca fortalecer espacios comunitarios, mejorar la infraestructura verde y promover procesos de apropiación vecinal que garanticen el cuidado de estos lugares a largo plazo.
Dalet Pedraza, del equipo de apoyo de WWF, destacó que todos los barrios beneficiarios comparten una característica fundamental: “Son barrios con vecinos muy activos, que han cuidado y mantenido el mobiliario y todas las acciones realizadas en sus áreas verdes”. Explicó que, ante el crecimiento acelerado de la ciudad, el municipio no siempre cuenta con suficiente personal para la atención constante, por lo que la participación de la comunidad se vuelve esencial.
Uno de los avances más relevantes es el corredor Ecohidrológico Verdún, ubicado entre San Antonio y Aranjuez, un espacio ya habilitado para el disfrute de toda la ciudad. El sitio incluye un mirador panorámico con hallazgos paleontológicos y arqueológicos, senderos acondicionados y mobiliario ecológico.
“Colocar concreto es más sencillo, pero buscamos infraestructura que no altere el paisaje natural. Por eso implementamos mobiliario ecológico y luminarias solares en los seis barrios”, señaló Pedraza.
El proyecto también ha incentivado la participación de unidades educativas. En Aranjuez y Senac, colegios solicitaron habilitar espacios verdes cercanos para actividades de recreación y convivencia.
“El colegio Carmen Mealla nos dijo: ‘No tenemos un espacio verde donde los chicos puedan conectarse con la naturaleza’. Ellos se comprometieron a cuidar el área frente a su colegio y el municipio aprobó su uso como espacio educativo y recreativo”, explicó la representante.
Para WWF, este tipo de acciones reflejan una transformación positiva en la ciudadanía: “Es inspirador ver cómo los vecinos se apropian de estas zonas, no solo para decir ‘es mío’, sino para preservar y mantener estos espacios”.
El proyecto contempla una inversión de Bs 160.000 por parte de WWF y la Embajada de Suecia, y una contraparte municipal de Bs 80.000, destinada al equipamiento, luminarias solares, señalética, mobiliario y reforestación.
La próxima semana iniciarán los trabajos en el barrio Catedral, que incluirán la creación de un bosque de bolsillo, un tipo de reforestación densa diseñada para generar microbosques urbanos de alto valor ecológico.
Además, este barrio recibirá una sorpresa especial: “Catedral ya tiene un criptodonte; ahora añadiremos una réplica del megaterium, el perezoso gigante, para consolidar su identidad paleontológica”, adelantó Pedraza.
La representante enfatizó que las áreas verdes son fundamentales en una ciudad afectada por los cambios climáticos: “El cemento no es la solución. Tarija tiene una enorme riqueza en áreas verdes y debemos aprender a cuidarlas. Si está en mi barrio, es mi responsabilidad protegerla y no arruinar lo que se está construyendo”.
Según indicó, muchos países no cuentan con la oportunidad de tener parques y áreas verdes en casi todos los barrios, por lo que Tarija debería valorar y preservar este patrimonio natural.

