En el marco de la COP30, el evento climático más importante del planeta, una delegación de mujeres del Gran Chaco Americano participa activamente en los espacios internacionales de debate, reafirmando que la acción climática debe incorporar la perspectiva de género para ser realmente efectiva y transformadora.
Desde la sede de la cumbre, Fabiana Mena, representante de la Fundación Gran Chaco e integrante de la Redes Chaco, explicó en entrevista con El Faro, Periodismo, Ambiente e Innovación que la jornada de este 11 de noviembre estuvo dedicada a la Justicia de Género, un día simbólico dentro de la agenda oficial.
“La COP se tiñó de violeta. No puede haber justicia climática sin justicia de género. Las mujeres son las más afectadas por los impactos del cambio climático y deben estar sentadas en las mesas de decisión”, señaló Mena.
Durante la entrevista, la representante destacó la importancia del Plan de Acción de Género de la Convención de Cambio Climático, recientemente renovado por 10 años. Sin embargo, advirtió que su eficacia depende del financiamiento real que los países destinen a las políticas y programas orientados a fortalecer la participación de las mujeres.
“Muchas veces los acuerdos quedan en el papel. Sin recursos específicos, es muy difícil que las mujeres puedan participar en los procesos de adaptación, transición energética o gestión de desastres”, enfatizó.

La delegación del Colectivo de Mujeres del Gran Chaco, integrada por representantes de Argentina, Bolivia y Paraguay, participa en diversos paneles donde comparten experiencias de soluciones basadas en la naturaleza lideradas por comunidades rurales e indígenas.
Uno de los encuentros más destacados es el panel Latinoamérica-África, coorganizado por la Redes Chaco, la Fundación Gran Chaco y la ACDI, que busca intercambiar aprendizajes sobre gestión sostenible y resiliencia territorial.
“Las soluciones ya existen en los territorios. Cuando las mujeres lideran, los resultados son más rápidos y efectivos. Solo necesitamos apoyarlas y escalar esas experiencias”, afirmó Mena.
Además, la representante recordó que Belém do Pará fue el lugar donde hace 31 años se firmó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como Convención de Belém do Pará, resaltando la carga simbólica de volver a este territorio con una nueva agenda de derechos.
“Treinta años después, seguimos luchando contra la violencia y defendiendo los derechos conquistados. El color violeta en esta COP nos recuerda esa historia y la fuerza de las mujeres que no se rinden”, concluyó.
Con esta participación, las mujeres del Gran Chaco Americano a través de Redes Chaco y el Colectivo de Mujeres del Gran Chaco consolidan su presencia en la agenda climática global, aportando desde los territorios experiencias concretas para enfrentar la crisis climática con equidad y justicia.

