La conservación como alternativa al extractivismo fue el eje del conversatorio impulsado por la Plataforma Departamental de Áreas Protegidas, en alianza con universidades e instituciones locales.
En el marco de la campaña global 30×30, que busca conservar al menos el 30% de la biodiversidad del planeta hasta el año 2030, la Plataforma Departamental de Áreas Protegidas de Tarija impulsa un proceso de articulación interinstitucional y ciudadana orientado a fortalecer las políticas públicas de conservación en el departamento.
En entrevista con el programa El Faro de Radio Global, la directora de Vida Verde, Raquel Ruiz, destacó la importancia de mirar la conservación como una oportunidad de desarrollo sostenible, frente al avance del extractivismo. “No siempre hay que ver con ojos económicos; un turismo mal manejado o la falta de planificación pueden destruir todo lo que queremos proteger”, afirmó.
El reciente conversatorio organizado por la Plataforma, con apoyo de la Universidad Domingo Savio, el SERNAP y organizaciones locales, abordó estrategias para la gestión de las áreas protegidas subnacionales: Sama, Tariquía, El Cardón y Aguaragüe. Actualmente Bolivia conserva alrededor del 19% de su territorio, por lo que el desafío para alcanzar la meta del 30% en los próximos cinco años requiere una mayor participación de todos los sectores.
“Necesitamos políticas públicas claras, corredores biológicos y mecanismos de gobernanza participativa. Pero sobre todo necesitamos acciones concretas, no solo talleres. Hay que actuar”, señaló Ruiz, quien también recordó la importancia de involucrar a municipios, gobernaciones, comunidades y universidades en este esfuerzo.
Asimismo, resaltó que el agua debe ser el eje de toda estrategia de conservación. “Entre Tariquía y Sama está el nexo que garantiza el agua para Tarija. Si no cuidamos estas áreas, el valle sufrirá mucho más. Las áreas protegidas nos dan vida”, expresó.
Como parte de las actividades próximas, el SERNAP lanza un “pasaporte ecológico” que permitirá a estudiantes y visitantes conocer las áreas protegidas del país, fomentando la educación ambiental y el turismo responsable.
La Plataforma Departamental, presidida por la bióloga Gabriela Lima, trabaja de forma coordinada con actores sociales, comunidades campesinas y defensores del medioambiente como Nelly Coca (Defensa de Tariquía) y Sail Guerrero (Federación de Campesinos), para generar propuestas y acciones conjuntas que contribuyan a la meta nacional de conservación.
“La voluntad y la conciencia son claves. Cuando la gente conoce, comienza a cuidar”, subrayó Ruiz, quien adelantó que Vida Verde y la Plataforma Departamental de Áreas Protegidas difundirán sus actividades y materiales educativos, fortaleciendo así la alianza entre comunicación y medioambiente.

