DENUNCIAN DESMONTE ILEGAL CERCA DEL RÍO PILCOMAYO: “ESTAMOS ABRIENDO UN PORTÓN A LOS DESASTRES”

Organizaciones ambientales y líderes comunitarios del Chaco boliviano denuncian un preocupante avance del desmonte ilegal en la zona de La Vertiente, municipio de Villamontes, a escasos metros del río Pilcomayo. Ludmila Pizarro, bióloga y referente de la Plataforma Ambiental del Gran Chaco, alerta sobre las graves consecuencias ambientales y sociales que esta actividad representa para las comunidades ribereñas y para el ecosistema chaqueño.

Según la denuncia, un particular identificado como Sergio Herbas habría adquirido alrededor de 700 hectáreas en la propiedad denominada La Victoria, iniciando actividades de deforestación sin contar con autorización de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT). “Entre febrero y marzo desmontó aproximadamente 240 hectáreas sin permiso. Este desmonte ha abierto un canal directo para el ingreso del río Pilcomayo, provocando inundaciones que nunca antes se habían registrado en esa zona”, explicó Pizarro en entrevista con El Faro.

Las consecuencias del desmonte ilegal cerca del río Pilcomayo ya se han hecho sentir de forma devastadora. Ludmila Pizarro advierte que estas intervenciones abren un “portón” para el ingreso del río en épocas de crecida, lo que ha generado desbordes que afectaron a más de 100 familias, inundaron zonas productivas ganaderas y destruyeron infraestructuras como caminos comunales y plantas piscícolas.

“El desmonte ha provocado que ingrese el agua del Pilcomayo y haga un abanico de inundación”, explicó, subrayando que el daño ambiental no solo compromete ecosistemas frágiles, sino que también amenaza la seguridad alimentaria, la economía local y la vida de las comunidades. El río, advirtió, “tiene memoria” y volverá a entrar por donde se le permitió pasar, dejando a su paso sedimentos, suelos salinizados y tierra improductiva.

Para Pizarro la preocupación es doble: por un lado, la destrucción del cordón ecológico natural del Pilcomayo, esencial para la retención de agua, regulación del microclima y preservación de los acuíferos; y por otro, la ausencia de acción por parte de las autoridades.

“Estamos abriendo un portón al desborde. El río tiene memoria, entra por donde una vez entró. Y el daño es irreversible. Afecta ganado, colmenas, pastizales, incluso infraestructura como una planta piscícola cercana”, denunció.

Además, Pizarro reveló que Herbas ha cerrado caminos comunales históricos y obstaculizado el acceso a válvulas de empresas petroleras, todo bajo vigilancia privada. “¿Quién es Sergio Herbas? Según su documento, es estudiante en La Paz. ¿Cómo alguien así tiene acceso a tanta tierra y poder para actuar impunemente?”.

Desde la Plataforma Ambiental se exige una respuesta inmediata del gobernador de Tarija y su Secretaría de Medio Ambiente. “Si las autoridades no frenan esto, serán cómplices por omisión”, enfatizó. También se ha presentado un proyecto de ley en la Asamblea Departamental de Tarija que busca proteger un corredor ecológico de al menos 10 km a cada lado del río Pilcomayo.

“Yo le pido a las autoridades departamentales, diputados, senadores, que antes que se termine su gestión, dense una vueltita al Chaco, miren esta temática”, señaló con preocupación, advirtiendo que la pasividad institucional solo agrava los riesgos de desastres ecológicos y afecta directamente los medios de vida de las comunidades ribereñas. La protección de las riberas y la fiscalización efectiva del desmonte ilegal ya no pueden esperar.

“El Pilcomayo no solo es un río, es vida, es pesca, es turismo, es identidad. Y si lo destruimos, estamos hipotecando el futuro de nuestras comunidades”, sostuvo Pizarro.

La iniciativa legal está en etapa de revisión en comisión y aún no tiene fecha para su tratamiento en sesión plenaria.

Finalmente, la vocera hizo un llamado a la conciencia colectiva:

“Cuando el río suena es porque piedras trae. Escuchemos la voz de la naturaleza antes de que sea demasiado tarde”.

Pizarro espera que las autoridades departamentales tomen acción frente a este hecho ya que pone en vulnerabilidad a las comunidades y productores ganaderos al margen del impacto en el ecosistema.

*Fotografías: Gentileza Ludmila Pizarro

Scroll al inicio