La producción agropecuaria en el corazón agrícola de Bolivia enfrenta una de sus peores crisis de los últimos años. Según alertó Rolando Morales, presidente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba, más de 400,000 familias productoras están siendo gravemente afectadas por el bloqueo de caminos que ya se extiende por más de ocho días. La situación no solo amenaza la economía regional, sino también la sostenibilidad del sistema alimentario nacional.
“Cochabamba articula diariamente más de 10,5 millones de dólares en producción agrícola, pecuaria, industria y comercio. Si este eje se detiene, se resiente todo el país”, enfatizó Morales.
Cada producto agropecuario representa meses de planificación, inversión, cuidados y ciclos ecológicos que hoy están en peligro. “El banano, el palmito, la piña o el pollo no aparecen de la noche a la mañana. Requieren tiempo, condiciones ambientales y cadena logística para llegar al consumidor. Todo eso está bloqueado”, explicó Morales.
La situación es aún más delicada para los pequeños productores que trabajan bajo modelos de agricultura familiar sostenible, muchos de ellos vinculados a circuitos de comercio justo y exportaciones sostenibles hacia países vecinos. Si las rutas no se liberan, toneladas de productos perecederos se perderán, y con ellas, el capital de trabajo, la confianza comercial y el tejido social del agro.
Aunque el conflicto se concentra en Cochabamba, sus consecuencias ya comienzan a sentirse en regiones como Tarija, Chuquisaca y La Paz, que dependen de insumos, alimentos balanceados y productos frescos que transitan por este corredor. El desabastecimiento, el alza de precios y la pérdida de productividad amenazan con un efecto dominó en la seguridad alimentaria del país.
“Este no es solo un problema político, es una amenaza directa al derecho al alimento, al trabajo y al desarrollo rural”, afirmó Morales. “No puede haber sostenibilidad sin libre tránsito ni políticas que protejan al productor desde el campo hasta el mercado”.
Llamado a soluciones estructurales
La Cámara Agropecuaria ha pedido la intervención inmediata del Gobierno Nacional, del Defensor del Pueblo y de las brigadas parlamentarias para restablecer la transitabilidad, proteger la producción y evitar una catástrofe humanitaria rural.
Además, Morales hizo un llamado a pensar en una agenda agroalimentaria nacional, con políticas que fortalezcan la resiliencia del campo frente a conflictos sociales y climáticos.
“Somos el primer empleador del país con 1,7 millones de trabajadores, la mayoría en zonas rurales. Lo que necesitamos no es caridad, sino condiciones estructurales para seguir produciendo. La sostenibilidad empieza por proteger la tierra, el trabajo y el alimento”.
Impacto directo en la producción agropecuaria
• Más de 1,5 millones de pollos listos para faena no pueden salir de las granjas. Solo en el municipio de Santiváñez hay 250,000 aves a punto de perderse por falta de acceso a los mercados.
• El precio del pollo se ha disparado de Bs 18 a Bs 25 por kilo, reflejo de un desbalance forzado en la cadena de abastecimiento.
• 60 camiones refrigerados cargados de banano para exportación hacia Argentina están varados, comprometiendo meses de trabajo de 22,000 familias productoras del trópico cochabambino.
• El sector lechero ha disminuido en un 37% su capacidad de entrega diaria, cayendo de 320,000 a 200,000 litros, por falta de combustible para operar y transportar la leche hacia las plantas industriales.
• La floricultura, en su mayoría liderada por mujeres, ya pierde Bs 12 millones semanales, afectando directamente a 8,000 familias.
Sobre la Cámara Agropecuaria de Cochabamba
La Cámara Agropecuaria de Cochabamba es una organización que representa a 18 sectores productivos del departamento, abarcando más de 156,000 asociados dedicados a la agricultura, ganadería, floricultura, apicultura y agroindustria.
CRISIS EN COCHABAMBA: BLOQUEOS PARALIZAN LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA Y AMENAZAN LA SOSTENIBILIDAD ALIMENTARIA EN BOLIVIA

