La institución confirmó que más de 8.500 hectáreas fueron afectadas y anunció acciones para fortalecer la prevención, sancionar a los responsables y promover la restauración de las áreas dañadas.
La Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) se constituyó formalmente como víctima en los cuatro procesos penales que el Ministerio Público abrió de oficio para investigar a los presuntos responsables de los incendios forestales registrados en el departamento de Tarija.
El director departamental de la ABT, Gonzalo Rodríguez, explicó que la institución decidió adherirse a las investigaciones con el propósito de contribuir al esclarecimiento de los hechos y lograr que los responsables sean identificados y sancionados.
«La ABT se ha adherido como víctima en los cuatro procesos que el Ministerio Público ha iniciado de oficio para que se pueda dar con los presuntos autores«, afirmó.
Rodríguez informó que, hasta el momento, existe una persona detenida, identificada como Wilfredo Tapia Rodríguez, quien espera la audiencia de medidas cautelares, mientras tanto, la Fiscalía continúa reuniendo elementos de prueba respecto a los otros tres casos denunciados, mientras la ABT elabora informes técnicos sobre los daños ambientales ocasionados por el fuego.
El director explicó que la cuantificación definitiva aún está en proceso debido a que depende del análisis de imágenes satelitales actualizadas no obstante, señaló que la superficie afectada ya supera las 8.500 hectáreas, cifra superior a la estimación inicial de 8.200 hectáreas. «La imagen satelital más reciente corresponde al 18 de julio. Estamos esperando su actualización para determinar con precisión la cicatriz del incendio, pero sabemos que la afectación ya supera las 8.500 hectáreas», indicó.
Rodríguez calificó la situación como alarmante y recordó que durante los últimos años la superficie afectada por incendios había sido considerablemente menor.

Según datos de la ABT:
- 2023: aproximadamente 100 hectáreas afectadas.
- 2024: alrededor de 900 hectáreas.
- 2025: cerca de 11.250 hectáreas durante toda la gestión.
- 2026: más de 8.500 hectáreas en apenas una semana.
Ante este panorama, reiteró que en todo el país continúa vigente la Pausa Ambiental, por lo que no existe autorización para realizar quemas.
Durante la entrevista, Rodríguez recordó que cualquier chaqueo realizado durante la pausa ambiental es ilegal y advirtió que las sanciones económicas fueron endurecidas. Actualmente las multas oscilan entre 190 y 976 UFV por hectárea, dependiendo del tipo de afectación, además, explicó que la sanción no se calcula únicamente sobre la superficie quemada, sino sobre la totalidad del predio.
Como ejemplo, señaló que un productor propietario de 100 hectáreas que incendie únicamente dos hectáreas podría enfrentar una multa cercana a 600.000 bolivianos, sin embargo, reconoció que la normativa requiere ajustes para adecuarse a la realidad productiva de departamentos como Tarija.
«Sabemos que son multas impagables para pequeños productores. Hemos remitido propuestas a la Dirección Nacional para analizar modificaciones que consideren la realidad de cada departamento«, explicó.
La ABT anunció que intensificará los patrullajes en las zonas afectadas para prevenir nuevos focos de incendio y reforzar las tareas de vigilancia como también notificará a los propietarios de los predios donde se originaron los incendios para que presenten, en un plazo de diez días, las pruebas que demuestren que no fueron responsables del inicio del fuego.
Rodríguez reveló que uno de los primeros incendios registrados en la comunidad de Chunquis habría sido provocado por la chispa de un transformador eléctrico, ante esta situación, la ABT enviará una nota formal a la empresa distribuidora de energía para exigir el mantenimiento preventivo de transformadores, cables y franjas de seguridad.
«No puede ser que, sabiendo que existen fuertes vientos, no se realice el mantenimiento correspondiente. Eso puede generar nuevos incendios«, sostuvo.
Respecto a la recuperación de las áreas afectadas, el director explicó que las pasturas pueden regenerarse aproximadamente en un año, pero los árboles tardarán entre cinco y diez años en recuperar su función ecológica, advirtió que la pérdida de cobertura vegetal incrementará la erosión, el arrastre de sedimentos y reducirá la infiltración de agua hacia las fuentes que abastecen al departamento.
Finalmente, anunció que la ABT gestiona proyectos junto a universidades, municipios, la Gobernación y el sector privado para impulsar programas de reforestación con especies nativas, especialmente mediante financiamiento del Fonabosque.
«No solo perdemos árboles; perdemos servicios ambientales fundamentales como la protección del suelo, la conservación del agua y el hábitat de la fauna. Ese es el daño más duro que dejan los incendios«, concluyó.
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