TARIJA PRESENTA SUS PRIMEROS RESULTADOS DE MEDICIÓN DE HUELLA DE CARBONO EN EL SECTOR TURÍSTICO

La organización PROMETA presentó ante el Concejo Municipal los resultados del proyecto “Huellas de Carbono”, la primera medición formal de emisiones de gases de efecto invernadero en establecimientos turísticos del departamento. El estudio constituye un hito para Tarija y posiciona al sector frente a la transición mundial hacia prácticas turísticas sostenibles.

El coordinador del proyecto, Arnaldo Wayer, explicó que el trabajo inició en marzo de 2024 mediante una alianza con la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) de España, organización con más de 30 años de experiencia en mediciones ambientales.

“Todos los establecimientos turísticos en España están obligados a medir su huella de carbono cada año. Por eso decidimos traer a Ecodes y adaptar su herramienta a la realidad operativa de Tarija”, señaló Wayer.

El estudio contempló 26 establecimientos turísticos, entre hoteles, bodegas, restaurantes, museos y operadoras de turismo. La metodología empleada fue el estándar internacional GHG Protocol, que evalúa tres niveles de emisiones.

“La huella de carbono es la cantidad de gases de efecto invernadero que producimos y que afectan directamente al calentamiento global. Al medirla, identificamos nuestras principales fuentes de emisión y podemos empezar a implementar medidas de reducción”, enfatiza Wayer.

Los resultados identificaron cerca de 3.500 toneladas de CO₂ equivalente emitidas por el conjunto de establecimientos evaluados, constituyendo la primera línea base oficial del sector en Tarija.

El proceso implicó entrevistas, visitas técnicas y desarrollo de nuevas herramientas de registro.

“No ha sido difícil por falta de información, sino porque había que construirla. En muchos casos se tuvieron que hacer estimaciones, por ejemplo, sobre la cantidad de residuos generados”, explicó el coordinador.

Un componente clave del proyecto fue la formación de talento tarijeño. PROMETA capacitó a docentes y estudiantes de universidades e institutos técnicos.

“Ahora ya contamos con gente capacitada para hacer este trabajo”, afirmó Wayer, destacando el aporte de la Universidad Católica Boliviana y de la Universidad Juan Misael Saracho.
“Hemos trabajado con seis jóvenes de la Católica y la carrera de Ingeniería Ambiental de la UAJMS ya aprobó un proyecto de investigación para continuar esta medición el 2026”.

De los 26 establecimientos evaluados, nueve ya comenzaron a implementar medidas de reducción sugeridas por PROMETA. Los cambios incluyen mejoras energéticas, disminución de residuos y optimización del uso del agua.

“Por ejemplo, el Museo Paleontológico tenía iluminación fluorescente. Ahora todo está con luz LED cálida, lo que además da más vida a los fósiles”, detalló Weiler.

Otros establecimientos dieron pasos aún más ambiciosos:

“El restaurant Belén, apenas recibió sus resultados, decidió instalar paneles solares. Hotel Los Ceibos ya obtiene el 80% de su energía de paneles solares y el Hotel Segovia 2 está comenzando con este sistema”, menciona.

En cuanto al uso del agua, Wayer destacó que por ejemplo Casa Real tiene todo su sistema de riego por goteo, ahorrando una cantidad importante de agua, medidas, además del beneficio ambiental, generan ahorros operativos para los negocios:

“Van a pagar menos luz, menos agua. Esa reducción de costos se traduce en más ingresos para los establecimientos”.

Tarija puede posicionarse como un destino sostenible, considerando que el departamento tiene una oportunidad estratégica para diferenciarse en el mercado turístico regional.

“Nuestra huella de carbono es relativamente contenida porque recién estamos empezando a atraer más gente. Si implementamos acciones ahora, podemos vender a Tarija como un destino ambientalmente sostenible”, afirmó Wayer.

Esto, según explicó, permitiría atraer turistas internacionales que buscan destinos responsables y con certificaciones verdes.

El proyecto se concibe como un proceso permanente ya que lo que han desarrollado esta ha sido solo una línea base. Ahora necesitamos que más establecimientos se sumen. Si este año fueron 26, el próximo deberían ser 50 o más.

“Requerimos incentivos para los establecimientos comprometidos con el medio ambiente. Algún incentivo económico o tributario ayudaría muchísimo”.

Se prevé repetir las mediciones cada año para evaluar mejoras y generar un sistema de certificación ambiental visible para hoteles, restaurantes y museos.

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