El Colegio de Biólogos de Bolivia se pronunció tras la aparición de militares desfilando con boas vivas sobre los hombros. El hecho generó repudio en redes y plantea serias preguntas sobre la conservación, el respeto a la biodiversidad y el cumplimiento de la normativa ambiental vigente.
Un desfile militar realizado en conmemoración a una fecha patria desató una ola de indignación en Bolivia y más allá de sus fronteras. Las imágenes de militares portando boas vivas sobre sus hombros generaron repudio en la población boliviana llevando al Colegio de Biólogos y otras organizaciones a emitir un pronunciamiento contundente en defensa de la fauna silvestre.
Ángela Nuñez de la Comunidad Inti Wara Yassi, vocera del Colegio de Biólogos, enfatizó en entrevista con El Faro que el uso de animales silvestres como símbolos de poder o adorno es “una clara violación a la normativa ambiental boliviana” y un reflejo de la falta de sensibilización y conocimiento respecto al respeto que merecen todas las formas de vida.
“Todos los seres vivos en el planeta cumplen una función”, afirmó. En el caso de las serpientes, explicó que muchas especies, aunque no venenosas, cumplen un rol vital en el control biológico de plagas y el equilibrio de los ecosistemas. “Extraerlas de su hábitat natural no solo afecta a la especie, sino al ecosistema entero”, señaló.
Además del impacto ecológico, la bióloga alertó sobre la probable muerte de múltiples ejemplares durante su captura. “De cada 10 animales extraídos de su hábitat, solo 1 sobrevive. Es una práctica profundamente destructiva”, advirtió.
Aunque no se ha confirmado con exactitud el origen de las serpientes utilizadas en el desfile, se especula que fueron capturadas en zonas de alta biodiversidad como el Amazonas o el Chaco. El Colegio de Biólogos no descarta que se hayan vulnerado diversas normativas ambientales, y recuerda que los animales silvestres en Bolivia son reconocidos como sujetos de derecho.
“La normativa boliviana en este tema es avanzada: reconoce a la fauna silvestre como parte integral de la Madre Tierra, con derecho a existir y vivir en su hábitat natural. Lo sucedido es un retroceso inadmisible”, remarcó Ángela.
El pronunciamiento también cuestiona la aparente impunidad con la que actuaron los militares. “Si esto hubiera sido hecho por ciudadanos comunes, ya estarían sancionados. Queremos saber qué sanciones se aplicarán en este caso, porque la ley debe aplicarse sin distinción”, apuntó la entrevistadora de El Faro.
El Colegio de Biólogos anuncia que continuará exigiendo respuestas y medidas correctivas, mientras el tema promete escalar a instancias legales. En paralelo, se prevé una consulta con expertos en derecho ambiental para evaluar las posibles sanciones y procesos que deberían activarse.

